Un camino acaba, otro comienza

Ayer aprobé el primer dan. Por una vez fui capaz de controlar los
nervios, al menos para no estropear el examen. Por contra de lo que
pueda parecer, esto no es el final, es el comienzo de un trabajo de
enriquecimiento personal y budoka. Un momento de corregir defectos y
errores y seguir hacia adelante, sin perder la vista atrás,
perfeccionando mi kendo, puliendolo, no con el objetivo de mejorarlo,
sino de mejorar yo, como ser humano. Ese es el auténtico camino del
budo, ese es el que me interesa. Ese es el auténtico reto.

Mis primeros pensamientos tras el examen fueron para aquellos que
estaban: Ana y Teresa (sus abrazos fueron los más reconfortantes),
amigos y compañeros de dojo. Sin embargo, en cierto momento también dediqué
unos segundos a recordar a aquellos que no estaban, me hubiera
encantado que mis padres hubieran compartido ese momento conmigo.

Sólo queda coger fuerzas y mañana, volver a entrenar.


Foto de MIG
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s