El pollo

Un pollito amarillo se encontraba en el campo paseando distraído cuando de repente apareció un gavilán que lo empezó a sobrevolar con la intención de comérselo. Al darse cuenta de su situación, el pollito se refugio debajo de una vaca y le pidió ayuda:

– Vaquita, ¿me echas una mano con el gavilán?

La vaca, muy amable, se hizo caca encima del pollito con la intención de esconderlo del ave de rapiña. Cuando el pollito se vio sumergido en pleno truño, sacó la cabeza de la misma en busca de luz, al asomarse afuera lo vio el gavilán quien inmediatamente lo sacó de la ñorda y se lo comió.

Las enseñanzas que aprendemos de esta historia son:

1. No todo el que te llena de mierda es tu enemigo.
2. No todo el que te saca de la mierda es tu amigo.
3. Si estás de mierda hasta la coronilla, no digas ni pío.

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